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Miércoles 19 de Junio de 2013
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| "Estar allí arriba te abduce, por unos momentos te sientes única, te sientes plena de felicidad" Entrevista exclusiva a Lina Quesada -
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CATALINA QUESADA CASTRO ... LINA QUESADA
El
mes pasado comenzamos este camino con Christian Vitry, y ahora seguimos
con una sevillana que está dando que hablar en el mundo de la montaña,
sobre todo desde su Everest, obtenido hace tan solo cuatro meses: Catalina
Quesada Castro, mas conocida como Lina Quesada. Tanto como se desprende de la nota en si, como de los intercambios de idea previos y posteriores para producirla, me ha dejado respecto de Lina una impresión muy reconfortante. Una persona sencilla y humilde, que tienen en el montañismo un estilo de vida, que ama a la montaña como a su vida misma, que una es dependiente de la otra. El enriquecimiento que Lina manifiesta a través de los elementos que nos brinda la naturaleza es otra de las cosas que destaco de este reportaje. Lina
representa una presencia femenina muy fuerte dentro del montañismo,
cuando manifiesta que le gustaría que se le diese a la mujer la
posibilidad de ir a la montaña porque le gusta y no para acompañar
a sus parejas. Es un concepto muy valioso y lo rescato de la nota como
uno de los mas importantes. Lina Quesada llega a Alpinismonline para mostrarles a los amantes de esta actividad como es, que es lo que piensa acerca de la montaña y en definitiva, como obtiene el alimento sustancial para su espíritu, intentando alcanzar las mayores alturas de la tierra con la mismísima naturaleza como fiel acompañante de cordada. Espero que disfruten plenamente de esta nota ¿Cómo fueron tus inicios en el montañismo y cuando comprendiste que te dedicarías a la actividad? Comencé con la escalada primero clásica y después deportiva, aquí en Andalucía tenemos paredes muy bonitas para escalar, como El Chorro en Málaga o Tarifa, después llegó el invierno, fui con amigos a esquiar y cuando conocí Sierra Nevada, me dejó marcada, subí por primera vez el Veleta con las botas de esquí, me salí de las pistas y me puse a subir, sin crampones ni nada, una locura. Lina, para que la gente pueda conocerte fuera de las montañas. ¿Cómo es Lina Quesada en el día a día? Mi
día a día es el de una persona "normal", voy al
trabajo cada día, andando, claro¡¡ y como mi trabajo
me obliga a estar muchas horas sentada, pues todas las tardes voy a entrenar,
corro, hago pesas, nado, algún día voy al rocódromo,
etc. y cuando me queda energía voy por la noche al cine con amigos
o salgo a tomar una tapita con cervecita. Lo que me hace diferente es
que cada fin de semana sin falta me voy a la montaña, ya sea para
escalar, para hacer un descenso de barranco, una cueva, la bici de montaña
o en invierno esquí de travesía, me encanta¡¡
Juega un papel fundamental, ya que si me apartara mucho de la práctica de actividades de montaña, nunca podría alcanzar el nivel que necesito para ir a un ochomil, de modo que es por eso por lo que intento entrenar diversas disciplinas y así ponerme a prueba en distintos medios, como pueden ser la roca, la nieve, el hielo, etc. También entrenarte mentalmente pasando frío, con el agua helada de un barranco, hacer aproximaciones nocturnas, dormir al raso... todo eso me ayuda mentalmente para luego soportar las condiciones extremas en una expedición de alta montaña. ¿Lo tomas como una actividad deportiva o va mas allá de ello? De lo dicho anteriormente, creo que se desprende que va más allá... ya que forma parte de mi día a día el entrenarme tanto física como mentalmente y no perder contacto nunca con la montaña, ya que es la actividad deportiva que más me atrae en cada una de sus vertientes, ya desde simplemente correr por montaña hasta todo lo demás, bicicleta, esquí, escalada, etc. Eso te afecta y te influye en tu vida personal, en tus relaciones personales y sociales, ya que al final, terminas saliendo más al monte que saliendo a cenar con amigos y te rodeas de gente sana, que no fuma, que entrenan, que se cuidad, de modo que te marca.
Imagino que en tus experiencias en la montaña has sentido temor en alguna oportunidad. ¿Cómo logras controlarlo, si es que realmente se logra controlar? Sí
se puede controlar, en los casos de peligro extremo, que ves la muerte
cerca, hay que mantener la calma. Hay que establecer un diálogo
interno con uno mismo y valorar lo más objetivamente posible la
situación, para encontrar una forma de salir del peligro. Hay
accidentes que no se preveen y te sorprenden, ahí no puedes hacer
nada, eso ocurre y tu no te das cuenta (por ej. una avalancha) pero hay
otros casos en los que se puede evitar (grietas=encordarse), en los que
hay que intentar no estar en un lugar determinado a una hora determinada,
evitar hacer cumbre tarde, no bajar de noche, no cruzar grietas sin llevar
cuerda, piolet o ir encordado. Luego de lograr un objetivo, me refiero al momento descenso, sabiendo lo complicado que éste es, ¿Cuál sería tu plan -por así decirlo- para no cometer errores que podrían llegar a ser impredecibles? El entusiasmo por ese objetivo logrado ¿Puede llevarte involuntariamente a esos errores? El cansancio acumulado es un enemigo que hay que evitar en el descenso. A veces es mejor pararse, beber, descansar un poco y seguir despacio, no intentar ir rápido cuando el terreno es peligroso. Si hay que sacar la cuerda, poner un seguro y bajar asegurado, pues es mejor hacerlo, aunque haya que perder un rato. Creo que para no cometer errores tienes que tener la cabeza bien y mantener la calma y la capacidad de pensar, de razonar y de analizar la situación y los peligros. No hay que ir a lo loco ni fijarse en los demás, cada uno debe llevar su ritmo y debe de tomar las medidas de seguridad que considere oportunas, sin compararse con los otros, no porque los otros no lo hagan, no debo hacerlo yo.
¿Cómo se hace en esa altura para tomar la decisión correcta, en el momento preciso respecto de continuar o no con una determinada ascensión, sobre todo si decides seguir para arriba y tienes la cima allí nomás, al alcance de la mano? Nunca
puedes tener la certeza de que tu decisión es la correcta. Yo a
veces me he dado la vuelta y luego me ha dado mucha pena, porque creo
que podría haber seguido y podría haber hecho cumbre, pero
ante la duda, suelo tomar la opción más cauta, que casi
siempre es la de darse la vuelta y bajar. En mi primer ochomil (Broad Peak 2003) me di la vuelta, porque me quedé sola y me daba miedo seguir sola, en cambio en el segundo (Cho Oyu 2005) decidí seguir, ya que mis compañeros no subían, y yo tomé la decisión de subir sola desde el campo 3. Eso no es lo correcto, pero si no lo hago, no hubiera hecho cumbre, después me alegré de haber arriesgado. De modo que a veces, para conseguir los objetivos hay que arriesgar, si no, no se consiguen. Imagino que alguna vez, sobre todo en tus comienzos, has tenido algún objetivo para ese momento inalcanzable. ¿Cuál fue esa montaña? Claro, yo en mis comienzos, jamás hubiera imaginado que algún día subiría el Everest. La primera vez que lo ví, fue desde la cumbre del Island Peak, y me quedé boquiabierta mirándolo y pensando, ¡¡qué locura¡¡ ¡¡qué montañón¡¡ jamás me hubiera imaginado que un día yo iba a ser un puntito sobre su cumbre. Creo que para cualquier alpinista el Everest es importante, para mí lo ha sido y me alegra haber cumplido ese sueño.
¿Cuál ha sido tu mayor satisfacción desarrollando esta actividad? ¡¡Todo!!, la convivencia con amigos/as en las expediciones, la gente que conoces en esos países, su cultura, sus tradiciones, sus religiones y sus costumbres. Los paisajes tan alucinantes que he tenido la oportunidad de contemplar, las puestas de sol, las noches de mil estrellas a más de 7.000 m. donde parece que el cielo se te va a caer encima y tanta luz te ciega, las lunas llenas que reflejan la nieve, los caudalosos ríos, los colores de las piedras, de la tierra, todo eso y mucho más, no te imaginas lo que enriquece la naturaleza, los viajes, la montaña y la gente. ¿Y tu mayor decepción? Las decepciones llegan cuando uno espera algo, de modo que para no decepcionarme, intento no esperar nada de nada, ni de nadie. Así puedo alegrarme cuando todo vaya bien y si va mal, pues nada a seguir para adelante, siempre con buen humor.
¿Realizas actualmente actividades de montañismo en España? Claro, cada fin de semana hago alguna actividad. La semana pasada estuve escalando deportiva en Tarifa, la anterior hice descenso de barrancos en Granada, este fin de semana próximo me voy a subir el Mulhacén, la montaña más alta de la Península, en Sierra Nevada, y así cada fin de semana, es mi pasión. Has logrado acceder hace algunos años a nuestra montaña, el Aconcagua. ¿Qué recuerdo tienes de aquella expedición? Sí, fue en 2002, me encantó. Sobre todo la calidad humana de la gente, fuimos muy bien recibidos en Buenos Aires, en Mendoza, en el campo base. Tuve la suerte de que nevó bastante ese mes de enero, con lo cual la montaña estaba más bella y la ruta era más alpina, con nieve, Subimos por la ruta normal, ese año nadie pudo subir por el Glaciar de Polacos, que a mí me hubiera encantado, pero, no pudo ser. Volvería si pudiera, quién sabe. El Aconcagua es una montaña importante, es alta y pueder ser dura. La gente va muy a la ligera y no aclimatan bien y no se preparan bien, por eso hay tantos accidentes, creo que hay que darle más importancia de la que se le da.
Sí, eso fue en 2004, fui con una amiga, las dos solas, alquilamos en Copiapó un todoterreno y nos aventuramos en el desierto, fue una experiencia imborrable, también la gente y los paisajes, muy bonito, también me encantó. Luego nos fuimos a la patagonia, Cerro Torre, Fitz Roy, Torres del Paine, increíble, tanta belleza.
Este año, 2008, creo que ha sido bastante productivo para ti. Estuviste nuevamente muy cerca del Broad y obtuviste nada mas ni nada menos que al hermano mayor, el Everest. ¿Significa para ti lo máximo a esta altura de tu carrera? Ha significado mucho y creo que ha sido muy importante en mi carrera, antes, nadie me conocía. Pero espero seguir haciendo cosas importantes y relevantes, no quiero parar todavía. Poner en marcha proyectos, ahora en octubre me marcho de nuevo al Himalaya, vamos 6 chicas a intentar el BARUNTSE (7.220 m.), de modo que es un proyecto muy ilusionante y de conseguir la cumbre todas, me llenaría de orgullo, ser 6 mujeres andaluzas en una cima del Himalaya.
¿Qué puedes destacar de tu Everest? ¿Cómo has logrado ver al mundo desde allá arriba? Me refiero a lo que corre por uno mismo en ese momento tan breve y magestuoso. Estar
allí arriba te abduce, por unos momentos te sientes única,
te sientes plena de felicidad, ves que todo el esfuerzo de muchos
años de entrenamiento, de muchos meses de lucha para conseguir
ayudas, de tanto tiempo soñando, de pronto ha dado su fruto y eso
te hace sentirte feliz. Es
una felicidad efímera, porque sabes que queda la bajada, donde
más peligros te esperan. Por otra parte la idea del mundo te entristece,
ya que ves que no somos nada, que somos muy poca cosa, muy frágiles,
hace falta sólo un viento fuerte, una súbita bajada de temperatura,
para que un ser humano desaparezca y no sea nada. Da pena también ver cómo viven estos pueblos, en el Tíbet en la absoluta miseria, en Nepal viven mejor, pero son gente muy sana, muy sencilla, no necesitan nada para vivir, nadie tiene más de 2 prendas de vestir, nadie tiene en su casa cajones o armarios, viven con lo puesto. Las grandes diferencias entre los 2 mundos (el rico y el pobre) se ven allí claramente. Sólo me alegra pensar que nosotros podemos contribuir a que haya algún tipo de ingreso económico al darles trabajo con las expediciones, así al menos ayudamos en algo.
¿Y de la experiencia en el Broad Peak? A
mi regreso del Broad Peak, yo me he sentido un poco decepcionada, esta
vez iba con mucha aclimatación y muy fuerte física y mentalmente
y sinceramente pensaba que lo íbamos a conseguir. El día
del intento a cima, valoramos la situación y tomamos la decisión
de no seguir y la montaña es así, se acaba el plazo y te
tienes que volver, no pudimos hacer otro intento, el mal tiempo no nos
dejó hacer nada durante 10 días. La experiencia con los compañeros ha sido genial y muy enriquecedora, con la montaña también, ya que las condiciones eran tan malas, que me ha servido de lección y aprendizaje, pero aún así, vuelves un poco desanimada cuando no traes la cumbre.
¿Cómo les tocó a Uds. la impresionante tragedia del K2 contemporánea a vuestra expedición? ¿Estaban al tanto de todo lo acontecido? Sí,
estábamos en contacto directo con ellos, nuestro compañero
Alberto Zeraín tenía los dos permisos, en el Broad Peak
y en el K2 y de hecho, él fue el primer alpinista en llegar a la
cumbre del K2 este año. Cuando bajamos de nuestro intento a la
cumbre del Broad Peak, nos enteramos de la noticia y comenzamos a preocuparnos,
no podíamos imaginar la magnitud de la tragedia, poco a poco nos
iban dando más detalles y creíamos que no volveríamos
a ver a Alberto, cuando fuimos al campo base del K2, esa misma tarde,
después de bajar cargados del campo 1 del Broad y nos encontramos
con él, nos pareció un fantasma, estaba vivo, con 6 kilos
menos, pero vivo. Él se enteró de todo, cuando iba llegando
al campo base y se cruzó con gente que subía para ayudar
en un posible rescate. También
conocí a algunos de los que ahora ya no están, mi amigo
Nick Rice compartía permiso con un francés, Hugues, con
los cuales estuvimos almorzando algunos días, viendo fotos y contándonos
anécdotas de montaña y haciendo futuros planes. Fue
muy triste todo, ver como los compañeros de Marco Confortola estaban
tan preocupados en el campo base por la vida de su amigo, cómo
la chica Holandesa conseguía descender después de haber
perdido allí arriba a su marido. Una
situación así es muy trágica y muy difícil
de superar. Con el tiempo me he acostumbrado a tener paciencia, al principio lo llevaba peor. Normalmente leo mucho, me llevo 4 ó 5 libros, depende de lo grandes que sean, llevo también un kit de costura y me ofrezco a arreglar ropa a todo el mundo, me encanta coser y siempre hay rotos y cosas que arreglar o logotipos que coser en las prendas. También hay que hacer vida social, hablar con los compañeros, conocer a la gente de otras expediciones, ir a buscar piedras, jugar a las cartas, oir música y a veces incluso hacer abdominales o gimnasia dentro de la tienda, hay que tener imaginación, je, je.
Quienes están asociados al montañismo saben que es una actividad extrema que te lleva a hipotecar tu vida en cada nuevo emprendimiento, con lo cual uno debe estar preparado -estimo- a sufrir pérdidas, mas allá de la propia vida, me estoy refiriendo a compañeros de escalada. ¿Te ha tocado vivir esa situación? Sí, en primavera de 2007 perdimos a un compañero en el Dhaulagiri. Fue muy duro, pero sobretodo porque su mujer estaba también allí, lo vio caer y vio cómo se golpeaba la cabeza con una piedra. Ella bajó muy mal, con las manos congeladas, la nariz, la barbilla y estaba muy mal. Mi papel fue intentar ayudarla, teníamos que curarla cada día, ayudarla a todo, a comer, a vestirse, pero sobre todo animarla, estaba pasando el peor momento de su vida y se encontraba sola. Ella no quería bajar de la montaña, decía que quería quedarse allí y morir junto a él, fue algo conmovedor, realmente dramático, a mí me marcó mucho. ¿Tuviste la oportunidad de conocer a Iñaki? ¿Qué recuerdo guardas de el? Sí,
conocía a Iñaki precisamente en 2003 en el Broad Peak, después
volví a coincidir con él en 2007 en el Dhaulagiri y alguna
vez coincidimos en Katmandú. Me
parecía un chico estupendo como persona, fuerte como deportista
y como alpinista. Me llegó la noticia justo el día que bajé de la cumbre del Everest y cuando llegué al campo base y me lo dijeron, me emocioné bastante, porque en esos momentos tienes sentimientos encontrados con la montaña, unas veces te trata bien (ese era mi caso) y otras te trata mal y la verdad es que sentimos mucho su pérdida, él era un buen representante del alpinismo en España.
¿Cuál es ahora tu próximo proyecto? La
expedición femenina al BARUNTSE en octubre y si todo va bien el
próximo año el mismo equipo iremos al MANASLU, 8.163 m. En
España hay un alto nivel de apoyo económico y de medios
en el norte, se puede decir que el País Vasco y Cataluña
están en un primer nivel frente al resto de comunidades. En
Andalucía, yo he comenzado a tener apoyo en los últimos
años, pero mis comienzos fueron difíciles, me tenía
que pagar las expediciones, pidiendo siempre prestado a amigos y familia. En
el norte, las marcas y los empresarios, ven positivo ayudar a los deportistas,
en otros casos los empresarios aprovechan para desgrabar a hacienda y
además ayudar a expediciones, de modo que siempre le pueden sacar
una parte positiva para ellos. Solamente unos pocos pueden vivir de estas ayudas, los demás, tenemos que ir cada día al trabajo, je, je. Tu me mencionaste que el hecho de vivir en el sur de España, jugaría algo en contra al momento de encontrar apoyo económico. Bueno, el eterno problema entre el Norte y el Sur, lo ha dicho vuestro gran compatriota Serrat tan claramente en alguna oportunidad. Pero no te preocupes, es así a todo nivel y en todo el mundo (imagínate como estamos nosotros aquí abajo). Pero bueno, vayamos a nuestro tema, sería importante que nos dieras tu opinión al respecto, a ver si despertamos a quienes solo miran hacia un lado y los convencemos que hay muy buenos exponentes en el otro y pueden igualmente obtener muy buenos réditos, sino, basta con ver tu trayectoria Yo he tenido que convencer a mucha gente que no me creía, les he llevado CDs con fotos de mis expediciones y no sabían en muchos casos ni qué era el Himalaya o un ochomil, me ha costado mucho que tengan una opinión positiva de nuestro deporte, ya que es un incentivo para los jóvenes, para potenciar la vida sana, el deporte al aire libre y en la naturaleza, el deporte de equipo, las relaciones humanas, el compañerismo, la superación.... todo eso son valores que de deben inculcar a los jóvenes. También la situación de la mujer, darle la posibilidad a mujeres de que vayan a la montaña porque a ellas les guste, no porque acompañen a sus parejas, todo eso es un compromiso que yo tengo con la sociedad, una lucha que no está perdida y es mi manera de convencer a políticos y a empresarios para que me ayuden, ya que defiendo y potencio valores muy positivos.
¿Cómo ves el desarrollo actual del montañismo en España? Lo veo bien, sigue siendo mayor en el norte que en el sur, ya que allí nieva más, hay más hielo y más montañas, pero está muy desarrollado y se hacen actividades muy relevantes. Hay cada vez también más competiciones de escalada, raids de aventura, carreras de montaña, está subiendo y el nivel técnico también. ¿Quién ha sido para ti el mayor -o mayores- exponentes de la historia de esta actividad? Hay
personajes históricos muy entrañables para mí, quizás
porque sus biografías me cautivaron, tales como Ricardo Cassin
o Lionel Terray... pero en España para mí mis "ídolos"
fueron los hermanos Iñurrategui, eran la cordada perfecta, hermanos
y amigos, fuertes y técnicos. Eran una balanza que se complementaba,
ahora Alberto sigue haciendo cosas muy técnicas y sigue en lo alto,
lo admiro. Entre las mujeres, una pionera fue la polaca Wanda Rutkiewicz, tuvo que hacerse un hueco en este deporte de hombres, para las pioneras fue aún más duro. De los tantos españoles que hoy llevan adelante esta maravillosa actividad, ¿Quién te impresiona mas, o bien te sientes mas identificada ya sea por estilo de escalada, personalidad, etc? Como ya he comentado admiro a Alberto Iñurrategui, también hay otros muy fuertes, como Juan Vallejo, Juan Carlos Tamayo, Alberto Zeraín, etc.
Vayamos ahora a lo estrictamente femenino. ¿Que piensas de la carrera -aunque ellas se encargan de negarlo- entre Edurne y Gerlinde? Yo
las conozco a ambas personalmente y he coincidido con ellas en alguna
expedición y me parece que son muy buenas alpinistas y muy fuertes.
No creo que haya competitividad entre ellas, pero sí es cierto
que la competitividad es buena, se le da emoción a lo que se hace
y surge mayor interés en los medios de comunicación. Así
los sponsors, tienen más publicidad también, de modo que
es bueno que haya mujeres a esos niveles, lo veo positivo. Este año estuve en Cervinia y tuve la oportunidad de conocer a Compagnoni, perteneció a la primera expedición italiana al K2, es muy mayor, pero todavía conserva la mente joven. Me sorprendieron sus manos, se veía que eran las manos de un escalador, su agilidad a pesar de la edad, fue enriquecedor poder hablar con él. Y para finalizar, una pregunta a lo mejor algo extraña, pero es un tema que me apasiona personalmente. He leído al respecto a los expertos y bueno, quisiera conocer otra voz experta. De ese gran mito instalado respecto de Mallory o Hillary, le pregunto a una entendida del tema por haberlo logrado. ¿Pudieron haber llegado Mallory e Irvine teniendo en cuenta el último punto donde se los vio desde el campo base? Yo leí el libro "Los huesos de Mallory" y la historia me transmitió mucho. Yo creo que eran suficientemente fuertes como para haber hecho cumbre. Además, la foto de la mujer, no la llevaba en el descenso, cuando se encontraron sus restos no estaba, de modo que pudo haberla dejado en la cumbre como le prometió. Eso nunca lo sabremos, son los secretos que sólo la montaña sabe, pero sí creo que fueron capaces de haberlo conseguido sobradamente.
Muchas gracias Lina por este maravilloso testimonio. Alpinismonline, Septiembre 2008.
Página
de Lina Quesada - La andaluza de los ochomiles Noticias sobre Lina Quesada: Diario
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