Expediciones

EL RECUERDO DE MARIANO GALVAN

"Las montañas son mi pasión, mi vida y la mejor escuela que uno pueda imaginar"

Hace un año que el espíritu de Mariano vuela libre y alto allí sobre la arista Mazeno del Nanga Parbat. Hoy recordamos al extraordinario montañista argentino compartiendo con ustedes algunas de sus reflexiones

Fernanda Insua | Redacción Alpinismonline Sábado 23 de Junio de 2018 - 19:29 6405 | 3




103





“Las montañas son mi pasión, mi vida y la mejor escuela que uno pueda imaginar”

Mariano Galvan

 

Por Fernanda Insua | Redacción Alpinismonline | Compaginación: Carlos Eduardo González

Fotografías: Mariano Galván

Foto de Portada: Mariano en las montañas de Alaska (Año 2013)






Hace un año que el espíritu de Mariano vuela libre y alto allí sobre la arista Mazeno del Nanga Parbat. Hoy recordamos al extraordinario montañista argentino compartiendo con nuestros lectores textos y reflexiones escritas por este inolvidable ser humano, gran deportista y guía, apasionado por las montañas y comprometido con un estilo propio a la hora de descubrirlas y disfrutarlas. Alguien que ha dejado su impronta humana y profesional en múltiples ámbitos y que permanece presente a través de sus inspiradoras palabras que plasman su búsqueda vital.

Sus logros en las montañas son indiscutibles, y no nos referimos a sus siete ochomiles en seis años de expediciones a Himalayas y Karakorum ni de sus múltiples ascensos en Argentina, Perú, Alaska y España, más bien hablamos de su compromiso en la manera de vivirlas y su estilo al afrontar los desafíos que se proponía, los que convirtieron a Mariano en un fiel exponente del montañismo despojado y puro, en un referente de la montaña auténtica y coherente con su filosofía de vida. Porque la montaña era su vida. Y la verdadera satisfacción residía en el diálogo cara a cara con ella, en descifrar sus enigmas, en disfrutarla poniendo a prueba su experiencia, intuición e inteligencia a cada momento.

En sus propias palabras…

“Cuando comencé a escalar, lo hice como un escape, como una actividad evasiva para romper la rutina, había algo que no me conformaba, la manera de vivir que se vende en todos lados, en cuotas, junto con las pantallas de LED, no era lo que yo quería. Hui cobardemente  a las montañas, como un animal que se refugia de los cazadores. Con el tiempo la montaña me dio todo lo que andaba buscando, libertad y la oportunidad de ser yo mismo, de crear, de convertir el simple hecho de caminar en un modo de ver y vivir  la vida. Me permitió andar de acuerdo a MIS valores y no en base a los valores de los demás o a los impuestos por la sociedad.  Empecé a transitar una montaña diferente cuando me di cuenta de que “más importante que la cima es el camino, y más importante que el camino son los principios con los que das tus pasos”, tal como luego fui capaz que expresar con mis propias palabras… 




Cordillera del Karakorum, vista desde el Broad Peak, 2015. Foto: Mariano Galván

Porque de esa manera, cuando encuentras TU estilo, tu PROPIA, ÚNICA y PERSONAL forma de interpretar y valorar las cosas, es cuando se puede manifestar tu actividad creadora y se expresa tu propia naturaleza, tu filosofía de vida y tus sentimientos. Pero recuerda que no solo basta con hallarlo, sino que debes de tener el coraje de poder defenderlo, pero no para los demás, sino para que al momento de irte a dormir se dibuje en tu cara una sonrisa y no una mueca de hastío.

Ahí fue cuando mi escalada cambió, comencé a ver que era posible transitar las montañas por primera vez a mi manera, de acuerdo a mis limitaciones y mi entrenamiento, a mi nivel de entrega y compromiso para afrontar ese desafío que había comenzado como una idea inquieta en mi mente. Poco a  poco fui forjando una  manera única de recorrer empinados caminos, y me sentí pleno cada vez que completaba cada trazado siendo coherente con mi manera de vivir.

Así es como uno puede lograr convertir el simple y ancestral hecho de caminar en algo único! Puedes usar la montaña como lienzo y tus huellas como pincel. Pero recuerda que la manera en que guíes esos pasos será lo que te defina como artista. De lo contrario, estarías actuando para los demás  y traicionando tu propia conciencia. Hay veces que deseo coherencia entre actuar y pensar más que nada en el mundo.”




Vistas desde el Manaslu, Nepal, 2016. Foto: Mariano Galván

Fue además un ferviente divulgador de las actividades de montaña aunque disfrutaba toda actividad relacionada con la naturaleza, un deportista integral que deseaba aunar diferentes disciplinas en sus expediciones.




Mariano entrenando y practicando una de sus disciplinas preferidas, el esquí. Las Cuevas, Mendoza, 2016. Foto: Mariano Galván.

Consideraba a las montañas como sus grandes maestras, un lugar donde hallaba esa paz interior que tanto anhelaba. Ese encuentro intenso, por momentos dramático que le proponía el monte, era para él un elemento de alegría y motivación pero también de sufrimiento y soledad. En la montaña buscaba descubrir su potencial como ser humano e intentaba siempre traspasar sus límites. Límites que él mismo desconocía. 

Y creía en las montañas como metáforas de vida, por eso escribió este texto inédito que compartimos a continuación, una reflexión personal, inspiradora, sensible y práctica acerca de las montañas que cada uno enfrenta en su propia vida… 

 

El arte de vivir subiendo montañas




Alaska, 2013. Foto: Mariano Galván.

 “Todos tenemos montañas por escalar. Está en nuestra naturaleza tratar de elevarnos para ver más allá de lo que nos rodea. O por lo menos en nuestra naturaleza de niños, aquella que con el paso de los años se va acallando y guardando en un rincón. Si nuestra evolución nos llevó a ponernos en una postura erguida, sería lógico pensar que el camino correcto  es aquel que nos lleve a elevarnos por sobre los obstáculos, sería continuar con nuestro desarrollo como  seres pensantes. Para ello necesitamos saber cómo subir montañas.

Y quiero aquí que piensen cuántos de ustedes han subido una montaña, cuántos han incursionado en terrenos un poco más elevados, para desafiarse física y mentalmente, para conectar con la naturaleza, o quizás para despertar sentidos adormecidos. Todos tenemos motivos para escalar,  para alcanzar una meta que está, creemos, por encima de nuestras posibilidades. Muchos me dirán que nunca han escalado o pensado en montañas, que esas son cosas de locos y que no tienen sentido alguno. Y están totalmente en lo cierto. Sin embargo hoy quiero compartirles la idea acerca de que muchos de ustedes han dado los mismos pasos que di yo cuando subí al Everest. Sé que más de uno me mirará perplejo preguntándose qué tienen en común sus vidas con la mía. Pues a primera impresión mi vida transcurre en las montañas de roca y hielo y en nada se parece a la de ustedes. Mi vida me ha llevado a arriesgar un poco de más, a sacrificar momentos de familia y amigos, a elegir cosas por instinto en vez de sólo hacerlo en base a la lógica, a descubrir que tenía habilidades que no conocía y otras tantas que tenía que mejorar.

Pero acaso alguno de ustedes no se ha planteado tener una profesión, o aprender a tocar un instrumento, o bajar unos kilos de más para sentirse mejor, o conseguir la casa de sus sueños? Acaso no han hecho cosas que anteriormente he nombrado en pos de lograr esos objetivos? Para mí esas también son montañas, más grandes o más pequeñas, pero montañas al fin, pues la medida es para los humanos, pero la dimensión de los sueños no tiene medida ni lógica. A veces nos planteamos objetivos que para otros puede sonar absurdo o sin sentido, pero que nosotros creemos que nos completa o nos hace ser felices. Si no miren a los artistas, a los músicos, a los inventores, que entregan sus vidas a cosas que muchos calificarían de inútiles o sin sentido, pero que a la vez son tan necesarias para nuestra naturaleza, y que trascienden nuestro tiempo y nuestra esencia básica. Yo mismo me he preguntado qué sentido tiene el hecho de subir montañas. Al principio mi respuesta no halló un motivo, sólo pude repetir lo que había leído de un libro “porque están ahí”. Con los años me he dado cuenta que no importa la actividad que uno realice, sino por qué la hace. Es ahí cuando me di cuenta que subía montañas para aprender, para descubrir y descubrirme, para limpiar mis sentidos, para motivar a otros,  para darme cuenta de quién era en realidad sin las muletillas de la ciudad, para volver a valorar las cosas simples y ver el mundo desde otra perspectiva. 

Pero para eso tuve que llevar mi cuerpo y mi mente a lugares donde no quería estar, donde se sentían incómodos, donde tenían miedos, donde no querían estar. Ahora sé que no eran las montañas lo que me atraían sino lo que ellas emanaban.  El simple hecho de caminar cobró otro sentido, ahora estaba aprendiendo a través de mis pies y mis manos. Escalar se convirtió en arte para mí.

Sea cual sea la montaña que hayas elegido, aquí te invito a leer y a reflexionar acerca de los pasos que yo he dado para que sirvan de referencia e inspiración en el camino a tus objetivos, tus metas y finalmente a tus sueños. De esta manera me estarás ayudando a cerrar el círculo de mi vida, que comienza y termina al compartir la  pasión que siento por lo que hago.

1 | ELIGE UNA MONTAÑA. Plantéate un objetivo en base a lo que sientes y que crees que te realizará como persona. No pienses si esa montaña es la más alta, la más bella o  difícil que exista, las montañas no entienden de magnitudes, ni de comparaciones. Ponte un  objetivo que te enamore, no importa cuanta gente se haya planteado lo mismo que tú, hazla tuya, recuerda que TÚ más ELLA forman una combinación única e irrepetible. Enamórate de tu proyecto, tienes que tener la capacidad de contagiar al mundo con tu visión, debe tener energía propia, debe poder sacarte de la cama como un resorte, debe  ser tu motivación, tu alimento. Busca información al respecto, habla con gente que ya haya estado ahí, indaga y aplica tu mirada de niño y tu mirada de adulto,  quizás después de informarte, puede ser que no sea tu montaña o no sea tu momento. No debes elegir las cosas como si fueran un capricho, recuerda que cuando elijas deberá ser una elección para ti y nadie más. Recuerda que  será un regalo que te acompañará toda la vida. No hay sueño que se precie de tal sino hay alguien que te diga que es imposible.




Campo base del Manaslu. Foto: Mariano Galván


2 | TOMA DECISIONES. Recordemos el significado de esta palabra:
Se origina en decisio, decisionis, que a su vez deriva del verbo decido, decidis, decidere, decidi cuyo significado es cortar separando, cortar selectivamente. Este verbo se compone del prefijo –de, que viene de –dis indicando separación y del verbo caedo, caedis, caedere, cecidi, caesum (cortar, talar árboles y ramas).
Recuerda que tu pasado no determina tu futuro, sino tus decisiones.

Por lo que se deberá ser capaz de cortar con cosas de la vida cotidiana, quizás separarte de personas que no te ayuden a alcanzar tus objetivos o que te quiten concentración, energía o cualquier cosa que ralentice tu marcha. No puedes subir una montaña con pesadas cargas, deberás cortar con las cosas que te atan, que impiden que te muevas hacia donde TÚ quieres ir. Recuerda que debes andar sin prisa pero sin pausa, y que el camino es largo, por eso debes andar con lo mínimo e indispensable. Deshazte de aquello que sabes que es innecesario, si no tus piernas y tu voluntad se agotarán, no podemos cargar con el mundo a nuestras espaldas y a la vez intentar elevarnos sobre él. Si no estás dispuesto a hacer sacrificios, no lo intentes, tus sueños, objetivos o metas te están esperando. Las primeras elecciones serán las difíciles, luego serán tus objetivos los que te lleven hacia ellos, pero necesitarán que primero tú des los pasos hacia ellos, para demostrar cuánto los deseas.




Manaslu, Nepal. Foto: Mariano Galván

3 | PREPÁRATE Y ENTRENA. Tanto tu cuerpo, como así también tus “músculos” emocionales. Recuerda que no puedes separarlos y que cuando falla uno, los otros salen a su rescate. Cuando tus piernas fallan, será tu cabeza, tu voluntad y tus emociones las que te impulsen más allá de los límites físicos. Consulta a los mejores para prepararte en este duro camino que te toca afrontar, muchos te podrán ayudar pero debes saber que también tendrás momentos de soledad en los cuales debes valerte por lo que habita dentro tuyo. Tú eres el pilar sobre el que construyes tus objetivos. Debes ser fuerte para soportar el peso de los mismos y cuando creas que estés listo, vuelve a entrenar. Debes estar dispuesto a avanzar siempre un poquito más de la cuenta, ya sea porque te desviaste del camino original o porque debes ayudar a otro que no tiene la misma fuerza que tú.

Deberás tener energía de más para afrontar a los ladrones de sueños, aquellos que te quieren retener en el llano, quizás no lo hagan de mala fe, pero no entienden tus sueños, tus ansias de superación.
Recuerda los tres pilares que te sostienen y que te harán llegar lejos

CONVICCIÓN   -------           PLANIFICACIÓN      ------           PERSEVERANCIA.




Mariano en el trekking de aproximación al campo base de los Gasherbrum I y II, Pakistán. Foto: Gorka Martínez.

4 | CONTAGIA. Tu proyecto debe ser capaz de propagarse con energía propia a otros. Enamórate de él día a día, haz que tu idea se propague para ayudar a otros pero sin insistencia, de manera natural, deja salir tu amor por tu idea o proyecto para que te ayude a trazar el camino. Y cuando encuentres personas que no te apoyan, gente que  no esté de acuerdo con lo que tú haces o simplemente que no sume cosas positivas a tus proyectos, no sientas que te están robando energía o que ellos obstaculizan tu crecimiento. Nada de eso, tú eres flexible y puedes adaptarte al camino, no culpes a nadie de tal o cual cosa, tú eres responsable de tus sueños. Recuerda que no se pueden robar los sueños porque nadie más que tú le dan sentido a ellos, fuera de ti no existen. Haz que las cosas sucedan.




Mariano en el Manaslu, 2016. Foto: Alberto Zerain.


5 | CONTROLA TU MIEDO. Recuerda que es normal tener miedo al comienzo, el camino no es del todo claro, estas adentrándote en terreno desconocido y has dejado las muletas atrás, ahora te vales por ti mismo. No dejes que te paralice el miedo, eso es temor y es una de las trampas que la vida te pone para saber cuán convencido estás, si fuera fácil, todo el mundo lo haría. Pon tus miedos a la luz lógica de la razón, mídelos y coméntalos. Verás cómo poco a poco van dejando de tener sentido, se harán más pequeños y se volverán tus aliados para esos momentos difíciles donde necesites ver los peligros verdaderos.

Deberás caminar junto a la incertidumbre. Al principio te pondrá un poco nervioso, pero es uno de los regalos más lindos que nos puede dar la vida, si fuera todo seguro y establecido bajo normas, no habría lugar para las sorpresas, para las cosas que están fuera de tu imaginación. Déjate sorprender y estate atento a las oportunidades que surgen en el campo de la potencialidad, donde todo puede ocurrir. Camina tranquilo, pues tienes las herramientas que necesitas para afrontar el camino y las cosas que en él encuentres, para eso te entrenaste. Recuerda que si crees que no estás listo, estás en lo cierto, nunca vas a estar del todo listo, nunca vas a saber todo pero tu buena voluntad y tu energía te llevarán a esos lugares que quieres llegar.

RESUELVE TUS CONFLICTOS INTERNOS. Puede estar todo totalmente claro y tener las mejores herramientas, pero cómo puedes ser libre y comprometerte cuando estás siendo jalado en dos direcciones diferentes? Tienes que tener en claridad qué es lo realmente importante para ti HOY. Una vez que identifiques tus problemas, debes alinearte con tu vida, con lo que realmente quieres, con lo más importante para ti. Una vez alineado, toma la ACCIÓN, ni siquiera tienes que esforzarte, no hay nada que te saque del camino, vas en esa dirección y tú lo lograrás.




Campo base del Dhaulagiri, Nepal, 2016. Foto: Mariano Galván.

 

6 | NO CREAS LO QUE TUS OJOS TE MUESTREN. Muchas veces de lejos verás que las paredes son más empinadas de lo que realmente son, es un truco que tienen las montañas para que no todo el mundo decida escalarlas. Pero finalmente cuando te acercas, cuando sales de tu zona de confort, es cuando se revela la verdadera montaña y comienzas a ver sus verdaderas pendientes, aristas y sonidos. Posiblemente también aparezcan grietas que desde lejos no habías visto, memorízalas para cuando camines de noche.  Debes acercarte cautelosamente y con respeto, eres un ser pequeño ante los pies de un gigante, no te intimides por el tamaño de tus desafíos, muchos otros seres de carne y hueso como tú lo han intentado y lo han logrado. Tú no tienes menos sangre o menos  neuronas que ellos, todo depende cuan entregado estés a la tarea de caminar. También se empezará a revelar tu verdadero yo, con tus grietas y otras aristas que tal vez desconocías.




Montañas de Alaska, 2013. Foto: Mariano Galván.


7 | PRINCIPIOS. Dicen que el más importante de los pasos es el primero, pero aún mucho más importante son los principios que guíen tus pasos, desde el primero hasta el último. Sólo así tendrá sentido TU camino, sin ellos todo el esfuerzo que hagas no será más que una ilusión para otros, y un envase vacío para ti. Ordena tus prioridades, define qué es bueno y qué no, qué es lo que te motiva a andar y querer llegar a lo más alto. Habrá momentos donde tus valores serán puestos a prueba y solo pasarás si en ti están claros tus principios. Aún en las peores tormentas podrás apoyarte en lo que crees, en tu fe. Y si haces trampa? Y si no eres del todo sincero o coherente contigo mismo? La montaña te observará en silencio y quizás alcances las cima, pero luego cuando regreses con tus seres queridos, tus palabras sonaran vacías y no contagiarás  pasión. Tu historia será un destello en la oscuridad y pronto se olvidará, no importa cuán alto hayas llegado, si no te respetas a ti y engañas tus valores, en pos de solo la cima, el regalo que es la cumbre, se marchitará en tu armario y colgará inerte de un clavo en la pared.

Controla que tus pensamientos y acciones caminen juntos, solo así hallarás la felicidad en cada momento. Estás en el lugar que quieres estar haciendo lo que amas. Y trata de mostrar esa coherencia no solo allí sino propágala a toda tu vida.

“Empieza por hacer lo necesario, luego haz lo posible y de pronto estarás logrando lo imposible”. San Francisco de Asís.




Campo base del K2, Pakistán 2015.

8 | CELEBRA. Cuando llegues a lo más alto del camino, aunque no necesariamente sea la cubre, celébralo y felicítate, llena todos tus sentidos con lo que se encuentra allí, trata de memorizar las sensaciones desde tus pies hasta tu corazón. Es un momento único, es un momento que te regala la vida por hacer las cosas bien, por ser coherente, por valorar el más preciado de los regalos: Vivir el presente.

Sentirás alegría y todos los sacrificios cobrarán sentido. Homenajea a aquellos que no están, aprovecha que estás más cerca de ellos y celebra sus recuerdos. Es un buen momento para  ofrendas espirituales.

Recuerda que aunque estés en lo más alto, esta “cumbre” es la mitad del camino, es un hito importante, pero no el más importante. Recuerda que la verdadera cumbre está en casa, en los valles, así que ve por ella, de la misma manera que subías. Recuerda, sin prisa pero sin pausa.
No te relajes en la bajada, es aquí cuando uno comete más errores. Presta atención y vive el momento, valora tu cansancio, vuelve a recobrar el aliento cada vez más. Llénate de la energía de las tierras menos elevadas. No pienses en lo que te espera, tu mente y tu cuerpo deben caminar juntos, no desprecies esos buenos momentos, detente a disfrutar.




La mochila de Mariano con su bandera argentina. Vista del K2 desde el Broad Peak. Foto: Mariano Galván.


9 | DESCANSA. Cuando arribes a tu hogar reconfórtate por el esfuerzo, reconforta cuerpo y alma con pequeños placeres, haz que los sacrificios vividos sean reemplazados por momentos alegres con tus amigos y tu familia. Contempla la cumbre en la lejanía y respira la paz que te dio el hecho de haber estado ahí, el hecho de haberte planteado un objetivo y haberlo lograrlo. Refuerza eso que ya sabías acerca de ti, eso de que eres una persona con infinitas posibilidades y que son tus capacidades las que te definen.

Déjate mimar y arropar por las personas que te aprecian, es momento de descansar, de hacer balances, de observarte, de agradecer y de crecer.
Comparte tu visión de la cima, cuéntale a aquellos que les interese la belleza de tu caminar, las dificultades, en fin cuéntales tu historia, con pasión, con humildad, con alegría. Lo mejor que te puede pasar en este punto es que tu viaje sirva de inspiración a otros, no para hacer lo mismo que tú, si no para inspirarlos a creer en ellos mismos, para demostrarles que con dedicación y dando los pasos correctos se puede llegar lejos. Anima a los otros a tomar desafíos de manera consciente. Haz todo lo que creas correcto para cerrar esta etapa de tu vida, para dar vuelta la página y prepararte para volver a escribir otro capítulo de tu vida. No dejes que las luces del escenario te encandilen, es mejor iluminar a otros. Sé que es más fácil lo primero pero está en ti lo que verdaderamente quieras ser, tu esencia deberá primar.


10 |SONRÍE,  AMA, VIVE Y ESCALA.




Nanga Parbat, el último campo base, junio 2017. Foto: Mariano Galván.

Así vivía sus montañas Mariano.

"Desde la altura imposible de sus cimas veo mi pasado, sueño con el futuro y con inusual claridad puedo sentirme en el presente… mi visión se clarifica, mis fuerzas se renuevan. En las montañas celebro la creación. En cada viaje a ellas renazco”    

Sin dudas su legado permanecerá en la memoria de muchos, en quienes compartieron momentos de su vida con él y en quienes lean sus textos y se sientan inspirados por sus maravillosas y auténticas palabras, por su visión acerca de su propia existencia, sintiendo que la única forma de vivir la vida es con intensidad y disfrute, luchando por cumplir los sueños y mirando siempre hacia arriba…   








Nota principal: http://www.alpinismonline.com/mz-notas.asp?id=11039
Versión imprimible: http://www.alpinismonline.com/mz-notas-print.asp?id=11039




Comentarios (3)

3 | CARLOS-VICTORIA | 24/6/2018 - 03:35
Fue un tipo excepcional y un estupendo compañero de viaje. Se le echa de menos.


2 | CAROLA RIVAROLA | 24/6/2018 - 00:49
Excelente nota que lo muestra a Marianito como lo que es una persona increíble y un montañista único. Se lo extraña.


1 | MARÍA DE LOS ANGELES | 23/6/2018 - 22:53
Muchísimas gracias por esta increíble nota. Para los que estimabamos a Mariano recordarlo así es sin dudas una caricia al alma.


Comenta sin registrarte


Se podrá comentar dentro de los 5(cinco) días de publicada la nota



Esta nota ya se encuentra cerrada a comentarios