XXI TRAVESÍA RESISTENCIA SUBBÉTICA CORDOBESA

Organizada por el Grupo de Montaña Tiñosa

Desde dentro. Primera parte, desde Cabra hasta la localidad de Carcabuey.

Noel Gonzalez | Redacción Alpinismonline Lunes 8 de Octubre de 2018 - 18:41 644 | 0




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Foto portada: Localidad de Carcabuey al amanecer. 

Sin pensar lo dura que esta vez iba a ser, y rompiendo una promesa, nos desplazamos Yake y yo a la localidad de Cabra en la provincia de Córdoba en España. Es muy curioso, pero lo de la promesa rota es de órdago. Me prometí hace cuatro años atrás, que no volvería ha realizar una prueba del andaluz de resistencia. Pero una vez que visité en un evento a estos amigos de la organización, les dije: "el próximo año nos veremos allí ".

Y así fue. 

El pasado día 6 de este mes, se realizó la XXI edición de esta ya veterana prueba no competitiva. Siempre es un lujo visitar esta zona y ver a los que organizan este evento porque son como de la familia para nosotros. Esta vez iba con muchas ganas, no iba preocupado por puntuar ya que no representaba a ningún club como en años anteriores y eso me quitó mucha presión.

La idea de realizar un reportaje para nuestra web y dar a conocer después de tanto tiempo, qué se cuece en el C.A.T.R desde dentro, años después de dejar estas pruebas, me motivaba más que la propia travesía. De todas formas, hacer 57 km tampoco me venía mal para mis futuros proyectos de montaña.

 


Participantes esperando la salida en el polideportivo de Cabra.

La idea estaba clara, sobre el papel no sería difícil para mí, 57km con más 2000 D+ estaría chupado. Lo que de verdad me echaba para atrás era este verano del que disfrutamos en Andalucía y que no se iba. No fue finalmente un simple paseo, la verdad que no. Pero empecemos desde el momento cero.

Cabra es una localidad enclavada en pleno Parque Natural de la Subbética Cordobesa, a una altitud en su parte más alta poblada de unos 500 metros. Una zona con muchos contrastes en sus 4 puntos cardinales. Esta localidad nos da tanto la llegada como la salida.


Reagrupamiento y avituallamiento.

Recogimos la tarjeta de los controles de paso en la plaza del ayuntamiento el viernes a eso de las nueve de la noche, ya que la organización daba salida a las 4:30 de la madrugada. Con lo cual, dormimos en nuestra furgoneta muy cerca del centro neurálgico de la prueba. Con todo preparado, nos pusimos en contacto para que Yake, que me acompañó, fuera en los coches de la organización como ayuda extra y fotógrafa, ya que yo no podría realizar muchas de las fotos.

Después de dormir muy poco, a las 4 de la madrugada estamos ya preparados. Ella se fue antes. Yo me quedé en la salida con los compañeros y participantes.  Sin demorar la salida, los primeros guías del pelotón, dieron por fin el pistoletazo a los 57 km de la larga jornada. 


La organización montando la zona del desayuno.

Casi 210 participantes de toda la región estaban en la salida. Estas pruebas son muy atractivas para muchos de ellos, gente que empieza en esto de las largas distancias sin más pretensiones que llegar a la meta.


Esperando a los participantes con las primeras luces.

Nuestra primera parada no llegaría hasta el amanecer. Ese punto estaría marcado en el track en el km18. La localidad de Carcabuey nos esperaba. Pero antes en plena noche, pasaríamos esos 18 km en total oscuridad. Disfrutando de la soledad que te da ir con decenas de luces de frontales tanto delante como detrás de ti. Los caminos sin dificultad alguna, empezaban hacer mella en algunos de los participantes que  se veían a simple vista que no estaban preparados. Al menos a esas horas con unos cambios muy raros de temperaturas.


Llegando al primer control de paso en Carcabuey.

No es fácil si tu físico no tiene esa costumbre a esas horas de la noche, de hacer ese tipo de esfuerzos. El ritmo no es bajo, no. Entre reagrupamientos y alguna aguada, llegaba la primera parte donde de verdad empezaba los desniveles en positivo. El Puerto del Escaño con 896 metros de altura sería uno de los puntos donde empezarían los cuerpos ya a adaptarse a lo que la jornada nos ofrecería.


Merecido desayuno en la plaza España de Carcabuey.

Una parada en la fuente que lleba por nombre el mismo que el del puerto, reagruparía por segunda vez a los participantes. Nuestro primer destino estaba a tiro de piedra. Carcabuey nos regalaba un espectacular amanecer y con él, un buen desayuno.    

Fotos: Jacqueline Carrasco y Noel González.



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